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Carta a los padres de adolescentes

Escrito por la Dra. S. Bahadori. Traducido por la Dra. E. Stantiford.

Servicio de psiquiatría infantil del Hospital Robert Debré, París, Francia.


Queridos padres,

De la noche a la mañana se encuentran confinados con su(s) adolescente(s) en casa y se dicen que esta situación va a ser difícil. ¿Cómo se convive con un adolescente que tiene sus propias actividades y una necesidad de autonomía en un espacio reducido? A continuación encontrarán algunos consejos y recomendaciones que pueden ser útiles mientras se espera el final del confinamiento.

En primer lugar, si su hijo/a está bajo medicación, este tratamiento debe continuar. Las recetas se pueden renovar , no dude en consultar con su médico de cabecera o con el psiquiatra, ellos le darán las explicaciones necesarias para renovar la receta. Si su hijo tiene citas programadas con el psiquiatra o con un psicólogo, póngase en contacto con él/ella para saber si se pueden realizar por teleconsulta o videollamada.

En un contexto de confinamiento estricto como en el que nos encontramos, tenemos tres objetivos:

1) Protegerse de la ansiedad.

2) Mantener un ritmo de vida estable, mantenerse ocupado y hacer ejercicio.

3) Evitar los conflictos de estar en una habitación cerrada.

Aquí tienen 5 pautas para ayudarles:

1) Protegerse del estrés innecesario generado por la televisión.

Evite que los canales de noticias estén encendidos todo el día; no por tenerlos encendidos 24h aprenderá más. Sin embargo esto le hace vulnerable al estrés y puede generar una ansiedad innecesaria. Priorice los sitios oficiales de información ( sitios gubernamentales, periódicos) que sólo consultará una o dos veces al día (teniendo en cuenta su estado de ansiedad y controlándola). En el caso de la televisión es mejor utilizarla con fines lúdicos y más ligeros , por ejemplo ver series o películas en familia.

2) Organizar la vida diaria

Realice un calendario. Puede realizar un calendario con las tareas de los niños y ponerlo a la vista de todos: horas para levantarse, acostarse, comer, etc., y horas para salir (compras, pasear al perro, etc.). ¡Cuidado! se trata de mantener un ritmo razonable, no de llevar un ritmo militar… Sea flexible. Para cada niño/a, haga un calendario semanal que sea lo más "visual" posible. La información visual es más eficiente y fácil de seguir. Anote el tiempo escolar , los deportes o la actividad física, y las salidas cuando sea posible, asegurándose de respetar las reglas de distanciamiento y confinamiento.

Evitar el sentimiento de injusticia: Por ejemplo las peleas por el mando de la televisión. Normalmente, entre el trabajo y el colegio/instituto, las pantallas colectivas (TV, ordenador del salón) son un tema de conflicto “limitado” en el tiempo. Un equilibrio precario se establece más o menos por sí mismo. En el caso del confinamiento, estos objetos son un "recurso" y, por lo tanto, pueden convertirse en una "lucha de poder". Debido a esto es importante establecer normas desde el principio:¿quién tiene prioridad y a qué hora? Establecer los horarios de todos, con reglas de prioridad y límites de tiempo para toda la familia nos permite evitar o al menos reducir el sentimiento de injusticia. Estas reglas deben ser claramente expuestas para evitar enfados y conflictos. ¿Y por qué no un tiempo limitado de uso para cada aparato?

Este nuevo funcionamiento puede hablarse durante los tiempos en familia (comidas, cenas, etc…) y así llegar a un acuerdo común.

La educación en casa. Se recomienda que su hijo/A adolescente continúe teniendo una actividad escolar diaria. Sin embargo, si bien en tiempos normales es importante ser bastante estricto con los horarios, durante el confinamiento se puede ser un poco más flexible. No hay necesidad de imitar un aula y obligarle a sentarse durante 4 horas en una silla. Permítale aprender viendo cursos en internet, programas de ciencia o cultura general, puede escuchar audiolibros, puede trabajar de pie mientras escribe en una pizarra, pueden hacer actividades juntos como adaptar una receta de cocina o montar un circuito eléctrico con baterías (encontrará muchos tutoriales en Internet). Puede hacer que aprenda las lecciones en voz alta. Puede convertir la lección de filosofía en una conversación sobre un tema. Pero tenga cuidado, no estén detrás de él o ella todo el día; no pretenda que se ponga al día en las asignaturas pendientes. Lo importante es que mantenga un ritmo y aprenda de forma divertida.

Optimizar el tiempo. Ya que está atrapado en casa, puede aprovechar para hacer todo aquello para lo que no tiene tiempo durante el año: hacer un vestidor, ordenar el armario de las medicinas, tirar revistas inútiles, hacer una limpieza general, empezar a pintar con acuarelas - ¡por qué no! Si tiene la suerte de tener un patio o jardín pequeños, puede hacer algo de jardinería. Estas actividades pueden compartirse con los adolescentes, de esta manera tienen la oportunidad de demostrar su fuerza física o su capacidad para tomar iniciativas útiles. Cuando hay hermanos, puede ser interesante darles algunas pequeñas responsabilidades o tareas en casa, de esta manera los adolescentes pueden participar a las actividades diarias y ustedes pueden decirles lo contentos que están de les ayuden.

El sueño. Los adolescentes tienen un cambio de fase fisiológico; suele ser "se acuestan tarde y se levantan tarde ". Con el confinamiento y la pérdida de rutinas esto se hará incluso más pronunciado. Si no quiere que su adolescente se convierta en un búho nocturno, evite el uso excesivo de pantallas y teléfonos por la noche, y establezca un límite horario o “toque de queda”. Dadas las características especiales de esta época algo extraña en la que nos encontramos, el “toque de queda” puede ser más tarde, para que su adolescente pueda relajarse, estar con amigos o solo. También puede despertarse más tarde por la mañana. ¡Así que nada de clases de matemáticas o de cortar el césped a las 8 de la mañana! Necesita dormir por la mañana para ser menos impulsivo, más tranquilo y más organizado. Necesita encontrar un equilibrio entre su ritmo fisiológico y el funcionamiento de la casa.

3) Un tiempo para cada tarea y un tiempo para uno mismo

Crear un tiempo en familia agradable. Organicen el equivalente a las tardes de campamento: tardes de cine en casa, tardes de karaoke, tardes de juegos de cartas, etc. varias veces a la semana, pero no todos los días.

Respetar el tiempo a solas de cada persona. Al igual que usted, su hijo/a adolescente necesita un tiempo a solas donde no se le solicite y donde pueda relajarse como le plazca o contactar con sus amigos. Si no quiere que estos tiempos sean demasiado largos, pueden decidir juntos en qué momento se ponen y la duración : por ejemplo todos los días desde tal y tal hora hasta tal y tal hora. Pero una vez formalizado, es imperativo respetar su tiempo de soledad. Es decir, no entre en su habitación, no lo solicite, no se aproveche de él para... . Este tiempo es esencial para que se calme. Hay que dejarle un tiempo de unas dos horas al día como mínimo.

No intenten estar juntos todo el tiempo. Permítele una o dos tardes a la semana en las que no cenen juntos y se quede en su habitación, para estar tranquilo o hacer una quedada virtual con sus amigos.

4) Disciplina, pero sin conflictos.

Los adolescentes tienen una forma de funcionamiento particular que se acentúa en momentos de estrés. Para “manejarlos”, especialmente en un contexto nuevo, es necesario entender cómo funcionan. Los adolescentes necesitan socializar con sus iguales, tienden a "marcar su territorio" en relación con otros hermanos y, en un contexto de crisis, desafiarán a la autoridad. Además, les cuesta controlar su impulsividad, y será difícil para ellos desentenderse del conflicto. En el peor de los casos, se intensificarán. Por otro lado, siguen siendo sensibles a las muestras de afecto y necesitan un refuerzo positivo (incluso cuando no lo muestran o parecen rechazarlo). Así que aquí tienen algunos consejos que tienen en cuenta esto.

No trate de quitarles la culpa. El confinamiento no es excusa para perdonarles todo, el respeto a la autoridad y a las reglas de la casa son importantes. Si su hijo/a adolescente está enfurruñado y se aísla en su cuarto, déle ese derecho. Mientras no se enfrente al adulto abiertamente, no importa. Sea inflexible con las cosas que realmente merecen la pena y que tendrán consecuencias negativas de inmediato.

Felicítele y elógiele. Es importante reconocer los esfuerzos que hace su hijo/a adolescente, aunque le parezca "natural", porque nada es natural cuando se está confinado.

Es hora de socializar. Su(s) hijo/a (s) adolescente(s) tendrán que renunciar a su vida social, esto será muy duro para ellos y generará mucha tensión. Déjenle tiempo para estar con sus amigos a través de las redes sociales, ya sea “cara a cara” o por teléfono.

Interesarse por ellos, pero no espere que le reciban con los brazos abiertos. El cerebro del adolescente está dividido entre la necesidad de ser dueño de su propio destino y el deseo de seguir siendo el hijo favorito de sus padres. Ofreciéndose a compartir sus actividades, le da la señal de que aún siente ternura por él. Toma nota de ello y le hace feliz. Al decirle que no, se demuestra a sí mismo su autonomía. No se ofenda, ¡al contrario! regocíjese, porque ha alcanzado su objetivo, que es hacerle el bien.

En caso de una crisis explosiva en casa: su mejor estrategia es la desescalada. En el punto álgido de una discusión, los adolescentes a menudo tienen esta frase exasperante: "está bien". A lo que invariablemente responde "no, no está bien" y continúa el sermón. Esta frase es un grito de ayuda: "Todavía puedo aceptar la desescalada, envíame a mi habitación”. Es una oferta de tregua, ¡acéptela! Dejemos que todos se aíslen y hablaremos de todo esto de nuevo cuando nos hayamos tranquilizado. Esta desescalada también es buena para los padres. Ocúpese de otra cosa, pasee al perro, dese una ducha… Cuando todos estén tranquilos, propongan la reconciliación. No es un signo de debilidad, es un signo de madurez en el conflicto.

5) Por fin, ¡relax!

Tómese tiempo para usted mismo, medite o haga coherencia cardíaca, 5 minutos, dos veces al día. Encontrará en Internet una herramienta que le sirva. Haga un poco de ejercicio todos los días. Hay programas diarios rápidos en Internet. Empezar algo nuevo, algo que ha querido hacer desde hace mucho tiempo. Cuando trabaja, siempre se queja de que nunca tiene tiempo para nada. ¡Durante el confinamiento le ofrecen ese lujo, aprovéchelo!

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