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Organizar el tiempo de los deberes

Chloé Stéphanovitch (Psicóloga-Neuropsicóloga) Centro de referencia de los trastornos del habla y del aprendizaje.

Traducido por la Dra. E. Stantiford


Para poder hacer los deberes en un ambiente sereno, es necesario ayudar al niño/a a organizarse y dejarle la elección de ciertos aspectos para que se convierta en "actor" de su trabajo. Para ello, basta con respetar estas pocas reglas, son sencillas y rápidas de poner en práctica.

1. Espacio de trabajo

Es importante diferenciar claramente entre las áreas de trabajo y las de juego. Elija con su hijo/a un lugar dedicado a los deberes y organícelo en consecuencia, para que este espacio sea práctico y propicio para el trabajo.

Guarde el material escolar cerca.

Evite los distractores (las pantallas y los juegos no deben estar accesibles o ni visibles).

2. Tiempo de trabajo

Organización: Cada semana, cree un programa de actividades que incluya los horarios de trabajo, y luego recuerde sistemáticamente al niño/a la hora de los deberes unos minutos antes.

Cuando llegue el momento, pídale al niño/a que le lea en voz alta los deberes, pregúntele por los materiales que necesita y anímele a sacarlos.

Hágalo actor: pregúntele con qué quiere empezar, qué cree que le llevará más tiempo, qué cree que es más fácil, qué prefiere hacer...

3. Promover la concentración

Es obvio que hay que reducir los distractores, sobre todo las pantallas, los juegos... ¡pero también hay que dejar algunos!

Algunos niños necesitan manipular un objeto (bolígrafo, pelota antiestrés...), moverse en su silla, agitar las piernas, poner un fondo sonoro... esto no es necesariamente un obstáculo para la concentración, al contrario. Pruébelo con su hijo/a, déjelo moverse y vea si tiene un impacto positivo en su concentración y eficiencia.

4. Gestionar el tiempo

Organización: Nuestro tiempo de concentración óptimo, ya sea para un adulto o un niño, es de 20 minutos. Organice el tiempo de los deberes de la siguiente manera: 20 minutos de trabajo / 5 minutos de descanso / 20 minutos de trabajo y así sucesivamente, hasta que los deberes estén terminados.

Hágalo actor: Antes de cada lección, pídale al niño/a que calcule el tiempo que siente que necesita. Este es un ejercicio muy difícil para un niño/a, ya que la relación con el tiempo no es la misma que la de un adulto. Déjele que se equivoque, le pueden cronometrar, y al final pedirles que se evalúen: ¿corresponde esto a la hora anunciada?.

Además, el uso de un "temporizador" / reloj de arena / cronómetro, también puede ayudar a los niños que tienen dificultades para ponerse manos a la obra, los que tienden a soñar despiertos o los que son sensibles a los desafíos.

Punto de referencia: En la escuela primaria, los deberes duran entre 30 y 45 minutos, en secundaria, entre 45 minutos y una hora y 15 minutos, en bachillerato, entre la una hora y15 minutos y dos horas.

5. Ayudando a entender las instrucciones

Organización: Haga sistemáticamente al niño estas 3 preguntas:

- ¿Cuántas cosas te preguntan?

- ¿En qué orden tienes que hacerlas?

- ¿Sabes cómo hacerlas?

Ejemplo: Encuentra los verbos y rodéalos en rojo, luego transforma todos los verbos al futuro simple.

- ¿Cuántas cosas se le pide que haga?

2, rodea los verbos y luego pasarlo al tiempo futuro simple

- ¿En qué orden?

Tengo que reconocer los verbos y luego ponerlos en tiempo futuro...

- ¿Sabes cómo hacerlo?

Puedo distinguir los verbos, pero no recuerdo la lección sobre el futuro. Releo mi lección antes de hacer el ejercicio.

Haga del niño un actor: pregúntele qué debe hacer (para comprobar qué ha entendido), si es necesario hágalo reformular con sus propias palabras. Para responder a las tres preguntas anteriores, anime al niño a pasar por el visual, el color: por ejemplo, subraye los pasos de las instrucciones en un color diferente, numere el orden.

Ejemplo :



Animar al niño a hacer este trabajo requiere que lea las instrucciones hasta el final, y pueda cortar una larga secuencia en etapas. También lo lleva a asumir la responsabilidad de las instrucciones y a aplicar estrategias de trabajo efectivas desde el principio.

6. Memorizar haciendo uso de todas las maneras de aprendizaje posibles

- Aprendizaje auditivo: el niño lee la lección en voz alta, y también la recita en voz alta (si lee en su cabeza, el canal auditivo no se activa). También puede aprender la lección con una melodía musical (como en el aprendizaje del alfabeto, por ejemplo). Puede grabar su lección en un dictáfono y escucharla varias veces.

- Aprendizaje mediante el movimiento: dejar que el niño aprenda moviéndose (moviéndose, jugando con un bolígrafo, columpiándose en una silla, caminando...). Esto permite que el niño asocie un movimiento corporal con lo que está aprendiendo, y la retención de información es entonces más eficiente.

- Aprendizaje por lo visual: es difícil aprender un folleto escrito en negro sobre un folio blanco sin ningún relieve. Pruebe a personalizar la lección, anime al niño a reelaborarla para que refleje su propia imagen: utilice la palabra escrita, utilice colores, resalte las frases clave y los conceptos importantes, haga diagramas, esquemas, dibuje y, para los niños mayores, haga hojas de resumen.

7. Elogiar al niño/a y hacer que se juzgue a sí mismo

Incluso cuando el niño/a no ha hecho los ejercicios correctamente, es importante elogiarlo y felicitarlo (por su actitud por ejemplo). De esta manera, no asociará el tiempo de los deberes con el éxito, sino con un momento de trabajo agradable y gratificante para él. Esto también ayuda a reducir el nivel de estrés que algunos niños pueden sentir en relación con el rendimiento escolar.

Ejemplo de valorización: actitud tranquila - escucha atenta - rápido comienzo del trabajo - material de salida - no hay oposición.

Hágalo actor: Pídale al niño/a que encuentre un punto positivo en la sesión de trabajo del día. Esto aumenta la confianza en sí mismo, ayuda al niño/a a identificar sus sentimientos y le permite centrarse en algo más que en el éxito académico (un punto importante, especialmente cuando el niño o la niña tiene dificultades en la escuela).

Es posible verbalizar, dibujar, escribir... el punto positivo del día.

8. Lidiar con el rechazo

Si su hijo/a tiene tendencia a no querer trabajar, a oponerse, a evitar la hora de hacer los deberes... es posible establecer un sistema de recompensa/privilegios, ¡pero no de cualquier manera!

Organización: Antes de la sesión de trabajo, informar al niño/a que tendrá derecho a una recompensa / privilegio si cumple los objetivos establecidos. Si su hijo/a no cumple los objetivos, no le dé la recompensa, pero no lo sancione de otra manera.

Hágalo un actor: elija con él o ella los objetivos (1 para los pequeños, 2 o 3 para los mayores) así como la recompensa/privilegio.

Para más información, puede consultar el documento “ Motivar el cambio durante el confinamiento: Tabla de puntos”.

9. Reforzar los conceptos discutidos

Para consolidar el aprendizaje y mostrar el interés de los conceptos tratados, se pueden reutilizar en la vida cotidiana y durante los juegos:

Aquí tienen algunos ejemplos:

- al preparar las comidas (convertir las medidas de una receta)

- al hacer la compra (planifica un presupuesto y respetarlo)

- lectura de mapas (encontrar el camino en un mapa y planificar un itinerario)

- relacionarlo con películas o dibujos animados (localizar el continente en el que vive Simba, identificar los animales mamíferos o no mamíferos en un dibujo animado...)

- también puede usar diferentes juegos educativos.

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©2020 by Dr. Benjamin Landman. Child Psychiatry, Robert Debre Hospital - Paris